Las conclusiones del Segundo Foro Internacional sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores, organizado por el Gobierno de  la Ciudad de México y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), formarán parte de los documentos de referencia en los debates que el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Envejecimiento realizará del 30 de julio al 1º de agosto en Nueva York.

Este grupo, que reúne a representantes de todos los estados miembros de Naciones Unidas, fue establecido el  21 de diciembre de 2010 por la Asamblea General, con el propósito de analizar el cumplimiento del actual marco internacional de los derechos humanos de las personas mayores, la mejor forma de abordar las deficiencias, así como la viabilidad de contar  con nuevos instrumentos y medidas.

Durante el Segundo Foro Internacional, realizado del 3 al 6 de junio en la #CapitalSocial expertos de más de 25 países compartieron sus conocimientos, experiencias y reflexiones sobre el ejercicio y protección de los derechos humanos de este sector, así como para dignificar la vejez y favorecer su autonomía.

Este espacio permitió tener una visión de la situación mundial sobre el envejecimiento de la población, ya que intervinieron especialistas de Argentina, Aruba, Austria Bangladesh, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Grecia, Guatemala, Italia, Jamaica, Mauricio, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Polinesia.

Los trabajos concluyeron con un llamado a los Estados para combatir la violencia y la discriminación hacia los adultos mayores, garantizar su autonomía y promover condiciones de igualdad, con una perspectiva de género.

Además, se propuso que los países destinen fondos públicos para proteger y asegurar el respeto de los derechos humanos de los adultos mayores, así como prohibir y sancionar la discriminación por razón de edad y eliminar cualquier barrera legal e institucional en esta materia.

Después de cuatro días de deliberaciones, la secretaria de Desarrollo Social (Sedeso) de la Ciudad de México, Rosa Icela Rodríguez, fue quien presentó las conclusiones del Foro, donde se planteó como reto inmediato generar propuestas que conduzcan a una vejez con calidad de vida, pero sobre todo libre de violencia, facilitar el acceso a la justicia y a un trato prioritario en la procuración de la misma.

También se consideró viable diseñar políticas públicas dirigidas a los adultos mayores de América Latina, el Caribe y de otras latitudes, que permitan combatir y erradicar situaciones de desigualdad, pobreza y discriminación.

De acuerdo con los ponentes a este encuentro internacional, la seguridad ciudadana; “definida como la preocupación por la calidad de vida y la dignidad humana en términos de libertad, acceso al mercado y oportunidades sociales, solo se logrará cuando todas y todos podamos hacer exigibles los derechos y ejercerlos plenamente”.

La secretaria dijo que “cualquier iniciativa dirigida a proteger los derechos de las personas mayores debe estar destinada a garantizar los derechos económicos, sociales y culturales”.

Destacó la importancia de que tanto en América Latina como en el Caribe se avance en el proceso de pensiones, que son factor de dignificación, autonomía y sobre todo de empoderamiento, ante la falta de cobertura y calidad de los sistemas de seguridad social.

La plenaria también hizo un llamado a superar “la situación de vulnerabilidad al abordar los asuntos de las personas mayores. La protección de las personas mayores como sujetos de derechos debe virar hacia otra perspectiva”, para lograr su autonomía.

Un punto relevante fue la adopción de medidas encaminadas a garantizar el respeto de la dignidad de las personas mayores, por tratarse de un valor básico de los derechos humanos.

“Todas y cada una de las personas tienen un valor inestimable, nadie es insignificante, esto significa que deben ser valoradas con independencia de su capacidad económica, su condición de salud o situación de dependencia. El Estado tiene una responsabilidad con respecto a la protección de la dignidad de las personas mayores”, puntualizó.

A nombre de los ponentes al Foro, Rosa Icela Rodríguez propuso que la capacidad de las personas mayores para tomar decisiones sea valorada permanentemente con relación a la tarea o las circunstancias específicas en que se ejerce.

Mencionó que debe ponerse énfasis en el fortalecimiento de los mecanismos que faciliten la posibilidad de ejercer la autonomía de las personas mayores, por el mayor tiempo posible, antes que recurrir a figuras que la reemplacen en la toma de decisiones.

Como parte de las principales aportaciones del encuentro, mencionó el hecho de visibilizar la necesidad de proteger, promover y garantizar los derechos universales de las personas mayores, en un contexto de rápido envejecimiento de la población.

Además de avanzar en la construcción del cuidado como un nuevo desafío social que debe ser incorporado en los sistemas de protección social, por medio de una amplia variedad de servicios, beneficios y prestaciones que satisfagan las necesidades tanto médicas como no médicas de las personas mayores que no puedan cuidar de sí mismas.

En este punto, aclaró que los cuidados de la vejez no pueden ni deben abordarse como una cuestión solamente familiar; “los gobiernos de los diferentes países que han participado en este Foro tienen la oportunidad de generar hoy las políticas públicas que atiendan a las generaciones de personas mayores por venir”.

Al afirmar que las mujeres mayores sufren una doble discriminación en función de su edad y género, se manifestó porque se reconozca que la valoración social de la vejez de la mujer es diferente a la del hombre.

De esta forma –añadió- el enfoque de género debe de estar presente de manera transversal en el diseño y aplicación de las políticas públicas dirigidas a garantizar los derechos humanos de las personas mayores e ir acompañadas de campañas de sensibilización.

El propósito del Foro fue reflexionar y analizar distintos temas que hoy en día son de suma importancia para la agenda internacional y regional de derechos humanos en términos generales y particulares de las personas mayores.

En los cuatro días de trabajo se abordaron temas como el de capacidad legal, cuidado de las personas mayores,  garantías jurisdiccionales e institucionales, inclusión de las personas mayores y protección de grupos específicos de población.